Seis formas de mejorar tus habilidades para hablar en público

Hablar en público es un miedo muy común. Pocas personas realmente disfrutan y se sienten cómodas haciéndolo. Si a esto le añadimos el hecho de que el inglés no es tu lengua materna, el hablar frente a los demás puede comenzar a parecer una tarea imposible.

Y no importa si tomaste clases de inglés en línea o en una institución física, habrá momentos en los que deberás hablar en público, ya sea en una reunión de trabajo o en una reunión familiar.

Y para eso estamos aquí, para ofrecerte seis formas que te ayuden a mejorar tus habilidades para hablar en público y que puedas brillar delante de una audiencia.

1) Reduce la velocidad … pero no demasiado

Todo el mundo tiende a hablar demasiado rápido cuando está nervioso, por lo que será necesario hacer un esfuerzo consciente para frenar tu ritmo de habla. Sin embargo, no disminuyas la velocidad demasiado o sonarás como un robot, o un juguete con las baterías a punto de morir.

Asegúrate de que puedes enunciar cada palabra claramente, pero no exageradamente. También está bien acelerar un poco el ritmo si estás tratando de crear entusiasmo en tu audiencia en un momento específico de tu discurso.

Sólo recuerda que debes retroceder lentamente. La variación de la velocidad mantiene a los oyentes interesados. Construye pausas de respiración planificadas o toma un sorbo de agua después de oraciones o ideas largas o complicadas, esto permite restablecerte para prepararte a la siguiente sección.

2) Usar la entonación sabiamente

En algunas lenguas, hablar de forma monótona es la norma (esto lo puede validar un finlandés). En otras, la entonación puede ser intensa y variada (un italiano lo sabe muy bien). El inglés cae en algún lugar en medio: los hablantes nativos tienden a variar su entonación sobre la base de la idea que se transmite.

Por ejemplo, la voz tiende a elevarse al final de una pregunta y baja si se dice algo confidencial o serio. Ten en cuenta esto mientras te preparas.

3) Manténlo corto y dulce

No hay necesidad de hablar durante 15 minutos cuando con cinco minutos obtendrás un buen resultado. La gente recordará y apreciará un discurso corto y bien editado más que un discurso largo y excesivamente detallado.

Si tienes un límite de tiempo, pídele a alguien que te supervise mientras practicas, para asegurarte de que permaneces dentro de lo establecido.

4) No te diviertas

Ahora no es el momento de lanzar grandes palabras para tratar de impresionar a tus oyentes. Es mucho mejor usar un lenguaje sencillo: te sentirás más cómodo diciendo las palabras y tu audiencia te entenderá más fácilmente.

Confía en las palabras y las frases que sabes bien haciéndolo de una forma suave y convincente.

5) Nunca te quejes, nunca te expliques

¿Alguna vez has escuchado a un orador disculparse repetidamente por estar nervioso o por estropear su discurso? Igualmente molesto es el quejumbroso, que se queja de que no tuvo suficiente tiempo para prepararse o quería hablar de otra cosa.

No hagas nada de eso, tu audiencia está lista para escuchar, así que dales tu mejor esfuerzo y si se te olvida una palabra o tropiezas, simplemente haces una pausa, tomas un respiro y comienzas de nuevo la oración.

Sonríe si algo no sale bien, haz una pausa y luego continúa, tu público empatará contigo y seguirá prestando atención.

6) ¿Quieres mejorar realmente tus habilidades para hablar en público? Practica

Esta es la única manera de mejorar las habilidades para hablar en público. Una vez que hayas escrito el discurso, hazlo una y otra vez hasta que casi lo memorices y podrás presentarte sin problemas y sin tropezar.

Practica tu entonación, tu expresión facial, tu respiración… busca romper y pausar e incluso ponle atención a tus movimientos de la mano y del cuerpo.

A menos que seas alguien que nunca, nunca se pone nervioso, hablar en público siempre va a ser un desafío. Así que el uso de estos consejos debe hacerlo un poco más fácil de conseguir.