La industria de la aviación y sus desafíos comerciales

Una de las mejores formas de transportarse que nos dejó el ocaso del siglo XIX y que se abrió a los viajeros del siglo XX es sin duda el avión.

Para este siglo XXI, es tan normal el volar de un lado a otro en cosa de horas, o se tiene la opción de rentar un avión e incluso existen aviones en venta para aquellas personas con un bolsillo más amplio, mismos que pueden comprar en empresas como Aerolíneas Ejecutivas.

Sin embargo, la industria de las aerolíneas enfrentan grandes desafíos comerciales siendo uno de ellos la experiencia del cliente.

La diferenciación de marcas, ventas y servicios personalizados se están convirtiendo en áreas cada vez más estratégicas para las principales aerolíneas debido a su cuota de mercado y potencial de ganancias.

Ante las complejidades únicas de la industria, las empresas se encuentran analizando nuevos puntos y hallazgos sobre el potencial de ingresos para encontrar soluciones ideales para estos problemas del mercado.

Este es el ritmo en donde los líderes de aerolíneas de todo el mundo estarán determinando las próximas áreas de innovación para los viajeros aéreos.

Con esta responsabilidad, los ejecutivos están constantemente considerando un gran número de ideas e iniciativas futuras para aplicar en beneficio de sus clientes.

Cada día se evalúa una serie de posibilidades: los indicadores para obtener nuevos y mejorados flujos de ingresos, las oportunidades para reducir costos y mejorar la eficiencia y los métodos para comprometer mejoras a sus clientes y así mejorar la lealtad de los mismos.

Por ejemplo, uno de los mayores retos a los que se enfrentan las diversas aerolíneas es el servir adecuadamente a un cliente cada vez más conectado.

Aunque no es ningún secreto que los clientes de las líneas aéreas esperan estar más conectados que nunca, también están dispuestos a pagar por el entretenimiento y el aumento de la productividad durante un vuelo.

Esto crea una “re-captura del tiempo” y proporciona valor al pasajero.

Las tripulaciones de vuelo están más conectadas que nunca a sus sistemas tecnológicos en el terreno de acción, lo que permite mayores oportunidades de servicio personalizado durante el vuelo.

Por el otro lado, los clientes están facultados para expresar sus comentarios en tiempo real en los medios de comunicación social, así que es imprescindible aprovechar estas nuevas oportunidades.

A su vez, para un pasajero, volar siempre será parte de una cadena de viajes más grande. Un vuelo no existe como un evento independiente.

Por el contrario, se encuentra rodeado por un itinerario más grande que incluye el transporte terrestre, alojamiento en hoteles, tiempo en el aeropuerto y las actividades que tienen lugar en el destino.

Estas fases construyen colectivamente el viaje del pasajero.

Hoy en día, estos son un grupo muy relacionado de actividades que ocurren en un conjunto altamente conectados de procesos de adquisiciones. La priorización está aumentando (al igual que la oportunidad de ingresos) para obtener una reserva perfecta, venta cruzada y experiencia global de gestión de viajes para los viajeros. Como se observa, el complejo mundo de la aviación en la que se encuentran las aerolíneas sigue evolucionando y creciendo.Y somos los pasajeros, los clientes quienes gozamos de sus beneficios, por lo que nuestra opinión al respecto es importante para la toma de decisiones de la industria de la aviación.

Respondiendo a las 6 preguntas para una exitosa planificación de eventos

Como agencia de eventos u organizador de eventos debes pensar en tus responsabilidades tal como lo haría un periodista que se encuentra tras la noticia para el artículo del año.

Esto es con la idea de contar la historia correcta a tu audiencia y asegurarte de que todas tus necesidades se están cumpliendo. Para ello te ayudará el responder a las tradicionales “preguntas” acerca de tu evento antes de seguir adelante con la planificación. Pero ¿cuáles son esas seis preguntas? Son los bloques de construcción de cualquier historia que dan como resultado la planificación de cualquier evento.

Comencemos:

1) ¿Por qué?

Esta pregunta representa el objetivo general de tu evento. ¿Por qué lo organizas en primer lugar? ¿Qué esperas lograr? Establecer estas metas por adelantado te ayudará a asegurarte de que cada pieza de tu evento se adapta al mismo fin.

Por ejemplo, un evento con el objetivo expreso de atraer nuevos clientes se ejecutará de una manera diferente a uno con el objetivo de recompensar a los clientes existentes por su devoción.

2) ¿Quién?

Ahora hay que preguntarse quién es tu público objetivo. Además: ¿quiénes son tus asistentes de ensueño, la gente que tendrías sentada en primera fila si el tiempo y las circunstancias lo permiten?

Construya tu evento con ellos en mente, los demás los seguirán. Esto te permitirá tener los personajes de marketing ideales durante la planificación que, a su vez, harán todo el proceso y el resultado estará cuidadosamente pensado.

3) ¿Qué?

Date el tiempo para la pregunta que te dará el tema del evento. ¿Qué cubrirá el evento? ¿Qué mensajes deseas transmitir a tu audiencia? Si bien tiene sentido tener una idea en mente desde el principio, tus objetivos establecidos y el público objetivo realmente van a coincidir con esta respuesta.

Puedes tener la mejor idea del mundo para un tema, pero si no es de interés para el público que deseas atraer no vale la pena otorgarle tu tiempo o energía.

4) ¿Dónde?

Una vez que hayas establecido los fundamentos de tu evento en sí, es el momento de averiguar la logística de su celebración. ¿Dónde se celebrará el evento? ¿El lugar será lo suficientemente grande para adaptarse a tu audiencia deseada … o lo suficientemente pequeño para que el espacio no se note? ¿Es el lugar capaz de cumplir con los requisitos de conexión y comunicación. ¿Cuenta con requisitos específicos como cafetería y estacionamiento?

Todos estos detalles te darán luz sobre si el lugar “deseado” es de hecho el lugar correcto para el evento que tienes en mente.

5) ¿Cuándo?

El momento de un evento es a menudo dictado por la elección del lugar y su disponibilidad, por lo que te sugerimos que resuelvas el último problema primero.

Una vez hecho esto, es el momento de decidir cuándo deseas organizar el evento. Entre las principales consideraciones se encuentran: ¿Están ocurriendo otros eventos importantes en el mismo lugar al mismo tiempo (piensa en el tráfico, viajes, audiencias reducidas)? ¿La fecha planeada entra en conflicto con los días festivos o las celebraciones nacionales o locales importantes?

Las respuestas a estas preguntas te ayudarán a elegir un momento que no sea conflictivo y que permita que tu evento brille.

6) ¿Cómo?

Después de todo, esta pregunta retomará los hechos concretos sobre tu evento y te ayudará a convertirlos en un plan tangible y ejecutable. ¿Cómo vas a llevar este evento a la vida? ¿Qué se necesita para configurarlo?

Una vez que hayas respondido a estas seis preguntas, estarás en camino para conseguir una buena planificación y ejecución de un evento espectacular. ¡Buena suerte!